Camilín, pobre niño rico

El hijo del desaparecido Camilo Sesto no ha tenido la vida idílica que pudiera pensarse. La mala relación entre sus padres condiciono su niñez y juventud, y sus adicciones al alcohol y a otras sustancias le han llevado al límite.

El joven lucha por recuperarse mientras se especula sobre su fortuna

El único hijo de Camilo Sesto y heredero de su millonaria fortuna, Camilo, cumplió el pasado 24 de noviembre 38 años. Pero el destino quiso que lo pasara de la peor manera posible: teniendo que ser ingresado de urgencia en la unidad de cuidados intensivos del hospital Puerta de Hierro de Majadahonda con pronóstico grave.

Al parecer, padece una neumonía grave y, según contó Kiko Matamoros (64), sigue un tratamiento para una afección respiratoria crónica que habría descuidado en los últimos tiempos. Y mientras él lucha por su vida, las especulaciones sobre el destino de su fortuna si a él le sucediera algo no se han hecho esperar y todas señalan a su madre, Lourdes Ornelas (62), ya que incluso algunas voces aseguran que ha acudido al centro médico con un abogado para tratar de inhabilitarlo y gestionar así su patrimonio, todo un tesoro que no ha logrado darle la felicidad.

Por su parte, la mexicana guarda silencio sobre el verdadero motivo que ha llevado a su hijo a la cama de un hospital, lo que no ha hecho más que incentivar la rumorología sobre los problemas de adiciones al alcohol y a otro tipo de sustancias que arrastra el joven. _

Este es el último titular que ha protagonizado Camilin, como lo conocían sus allegados desde pequeño, un niño que se ha visto marcado desde la cuna por la animadversión entre sus progenitores.

Único hijo de una estrella de la cancion de la talla de Camilo Sesto y una joven mexicana enfervorecida fan del artista, ha crecido entre las dos versiones, totalmente opuestas, contadas por sus padres, de las que él ha querido mantenerse siempre al margen.

Solo ellos saben lo que paso en su relación, pero su felicidad familiar en la mansión madrileña de Torrelodones duro muy poco y Lourdes decidió volver a México con su hijo. Poco después, Camilo consiguió la custodia del niño, alegando que su madre no podía mantenerle económicamente, y le trajo a España para vivir con él. Según contó, tenía el consentimiento de Lourdes, algo que la mexicana negó después.

Sea como fuere, Camilo vivió su infancia y adolescencia alejado de su progenitora y en las pocas ocasiones en las que la prensa le capto junto con su padre se mostró tímido y retraído.

Pasada la mayoría de edad, el joven decidió irse a México con su madre para probar fortuna en el mundo de la música y comenzó a copar titulares más por su vida desordenada que por su carrera como cantante, que sigue sin despegar.

No fue hasta 2018 cuando Lourdes Ornelas explicó que su hijo había tenido una infancia y adolescencia complicadas, que padecía depresión, problemas mentales y alcoholismo debidos, según ella, a la ausencia de su madre en sus primeros años de vida.

«Mi hijo está dañado emocionalmente en todos los sentidos. Ha visto muchas cosas vergonzosas cuando era pequeño en casa de su padre», explico entonces la mexicana, que también acusé a su expareja de no colaborar en ayudar a curar a su hijo cuando se lo pidió.

Lourdes aseguró que Camilin había estado en varias clínicas para rehabilitarse, pero no lo había conseguido.

«Mi hijo tiene un problema. Está enfermo y necesita ayuda», decía con desesperación. Al hilo de esta información, Lydía Lozano (60) recordó que en una ocasión se cayó por una ventana en Estados Unidos por el estado de embriaguez en el que estaba.

También fue víctima de un secuestro exprés en México e intenté volver a vivir con su padre a España, pero Sesto, según la versión de Omelas, le recibió de una forma fría y distante.

LEGADO MILLONARIO

Camilo ha intentado nadar entre dos aguas, ya que siempre ha sentido amor y admiración total por su padre y de su madre ha dicho que la quiere, aunque cree que «exagera» cuando habla de sus adicciones. Pero una imagen vale más que mil palabras y la delgadez extrema, la falta de coordinación en el habla y su estado desaliñado en sus últimas apariciones indican que no está bien. Según su madre, la situación empeoró desde la muerte de su padre, en 2019, cuando Camilo se instaló en España para hacerse cargo de su patrimonio, que se calculó en seis millones de euros aparte de los derechos de autor, que podrían generar 200.000 euros al año. Una fortuna que lo es suficiente para que encuentre la paz interior.

ÚLTIMA HORA SOBRE EL ESTADO DE SALUD DEL HIJO DE CAMILO SESTO

Parece que Camilín tendra que pasar las navidades en el hospital. El hijo de Camilo Sesto sigue todavía ingresado en la UCI y conectado a un respirador. Se recupera lentamente de la neumonía que contrajo el 24 de noviembre, día de su cumpleaños. Desde entonces, su madre, Lourdes Ornelas pasa los días a su lado en el Hospital Puerta de Hierro de Madrid. 

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