Puede parecer una pieza más, pero este elemento condicionaré por completo el estilo de toda la estancia e incluso la sensación de amplitud. De ahí que haya que plantearse varios aspectos antes de comprarlo.

El cabecero es la pieza que recibe todas las miradas en una habitación. Además, por su posición, centra la estancia y marca la sintonía decorativa que deben seguir el resto de los elementos. Toma nota de los factores más importantes que se han de tener en cuenta a la hora de elegir el tuyo.

EL ESTILO. Primero debes definir tu idea. Puedes apostar por cabeceros tapizados si buscas dar más protagonismo a este elemento. Además, son más flexibles a la hora de combinar estilos modernos o clásicos. Para acercarte a una decoración más sencilla, elige un cabecero de madera en color natural, ideal si tus paredes son blancas. Para dar un aire romántico, el hierro forjado es la opción estrella.

EL TAMAÑO. De este factor depende gran parte del protagonismo que le otorguemos y las restricciones nos las da el tamaño del dormitorio. Si la pared es espaciosa, escoge uno que sea 15 cm más grande que la cama por cada lado. Resultará muy elegante y estiloso. Si, por el contrario, cuentas con el espacio justo, elige un cabecero sencillo, ajustado a las medidas del colchón y de color neutro.

EL COLOR. Para un diseño futurista, apuesta por gamas más estridentes. Si quieres ganar profundidad, elige tonos oscuros; y para proporcionar amplitud, tu opción son los colores claros.

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