Atelier Couture (II), las novias ‘millennials’ toman la pasarela

Si en décadas anteriores en la moda nupcial reinaba la opulencia, ahora se imponen los vestidos artesanos, la naturalidad sofisticada; la novia millennial desea un diseño cómodo que le permita bailar y disfrutar, pero que sea su vestido soñado.

Y eso es precisamente lo que vimos en la segundo y última jornada de Atelier Couture, pasarela nupcial en la que la que la artesanía y la costura de mimo son los pilares fundamentales como se ha visto en la propuesta de Cristina Piña, quien maneja a la perfección tradición y vanguardia. Para su último trabajo se ha inspirado en Madrid, y con gusto, talento y cierta fragilidad versionando el traje castizo, el de chulapa. La geometría y la mezcla de texturas son su fuerte. Ha cerrado el desfile con un sencillo vestido con seis tejidos, una pieza bellísima que recoge su esencia: gusto y buen hacer.

La geometría también es el sello de Santos Costura, diseñador que ha presentado en el Palacio de Fernán Núñez de Madrid una colección inspirada en París y en la que se recrea escondiendo encajes entre los tules. Diseñador que es el elegido por la influencer, Alexandra Pereira para diseñar su vestido de novia. “El tul es el tejido principal de esta nueva colección”, explica Costura, quien desvela que en muchas de las faldas de los vestidos tienen casi setenta metros de tul.

Sobre la pasarela se han visto juveniles y frescas propuestas, como un vestido con abrigo de tul, chaquetas combinadas con pantalones pitillos, minivestidos y piezas arquitectónicas como un mono de grandes proporciones. Para celebrar su quince aniversario, este diseñador también ha presentado una serie de piezas para invitadas, entre ellas un traje de chaqueta brocado o un vestido con estructura de Chanel, pero cosido con un tejido deshilachado y peinado.

Armiche Rodríguez, un veterano del buen hacer, director creativo de Nihil Obstat, ha revisado algunas de sus películas favoritas y se ha inspirado en alguna de sus musas, como Katharine Hepburn, para confeccionar una serie de vestidos de sensualidad contemporánea realizados con una costura tradicional como una gabardina convertida en vestido o una cazadora vaquera en chaqueta.

Una vez más, arte y moda se dan la mano. En este caso la obra del pintor Ángel Haro se traslada a la costura de De la Cierva & Nicolás en forma de estampados con tinta china, una propuesta sobria y contenida que dialoga con vestidos nupciales de gasa bordadas con cristal y perlas.

Alicia Rueda, una de las más reclamadas por las actrices españoles para citas importantes, ha presentado una colección ecléctica inspirada en los años 40, sobre todo en los uniformes militares. “He jugado con lo masculino y lo femenino, soy muy dual, nunca puedo decantarme por los extremos”, concluye.

Etérea y sutil es la novia de Damián Rodríguez, quien explica que esta colección está destinada a millennials que buscan “líneas fluidas y vaporosas” para momentos determinados, donde la feminidad y la delicadeza envuelven a una mujer fuerte, atrevida y con personalidad. Aunque se dice que el blanco es el color de las novias, este diseñador canario propone otros tonos como el rosa empolvado, el gris perla, el amarillo vainilla y el malva.

Israel Rodríguez fue el encargado de abrir la jornada con una colección muy intensa, acorde con Ofelia, personaje ficticio de la obra de teatro “Hamlet”, de William Shakespeare, en el que el diseñador se ha inspirado para crear una novia poco convencional, que calza alpargatas y vive rodeada de flores, algunas, incluso, marchitas.

La Razon

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