Tamara Falcó un cuerpo de 10

Tamara Falcó luce sus abdominales.

Tras su aumento de peso del pasado debido a un problema de tiroides, la joven presume de figura gracias a la dieta de una nutricionista y el ejercicio.

Ser hija de la siempre perfecta Isabel Preysler no es tarea fácil.

 

 

 

 

 

 

 

Tamara Falcó reconoce que su madre “se ha cuidado toda la vida y ya en los 80 hacia un día de ayuno a la semana”.

Por eso, su aumento de peso en 2016 debido al hipotiroidismo que le diagnosticaron trastoco un poco el alma, ahora en paz, de la joven.

Su entorno confirmó que había dejado de prodigarse en fiestas y eventos porque no se sentía “bien con su cuerpo, ya que siempre había estado mas delgada”. Hoy, superados esos complejos y recuperado su peso, confiesa también que aquello le hizo aprender mucho:

“El mundo no se derrumbó por cambiar de talla… Aprendí a amar las curvas femeninas”.

Sin embargo, su lucha por recuperar la figura fue una constante desde entonces.

La joven ingresó en verano de 2018 en la clínica Buchinger Wilhelmi de Marbella, donde anualmente acuden su madre y su pareja, Mario Vargas Llosa, para realizar un ayuno terapéutico, y allí conoció a su ‘hada madrina’, la mujer que le ha devuelto la sonrisa en este sentido.

Ahora, luciendo un cuerpo de modelo y unos abdominales marcados que han corrido como la pólvora por lnstagram, ha revelado su secreto:

“Nunca he tirado la toalla. He hecho dietas que no me han funcionado o me he aburrido, pero desde que contraté a la nutricionista de la Buchinger para que me ayudara con los menús semanales ha ido muy bien, aunque ha sido lento”.

También reconoce que el ejercicio es básico -“antes hay que bajar la grasita”-, que sus genes la han ayudado -“mi lado malayo”- y que se ayuda de masajes y tratarnientos -“me hacen todo tipo de maquinas”-.

Por el contrario, su régimen no tiene nada de extraordinario, según explica la dietista de la joven, Christina Barrantes:

“Se trata de una alimentación saludable. Necesitaba dejarse de batidos y cosas que la mareaban… Comer de todo, quizá midiendo las cantidades para no sobrepasarse. Y el día que tenga compromisos lo disfruta y luego compensa con ayunos intermitentes o`un día depurativo de solo fruta”.

Un plan sencillo, pero que no habrá sido fácil para Tamara, que siempre ha confesado ser muy “golosa” y sufrir “horrores” con la temida ‘operación bikini. Aunque el esfuerzo, no hay mas que verlo, ha merecido la pena.

 

 

 

 

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