Sonsoles Onega posa sonriente con su chico, César Vidal

La presentadora acudió a la entrega de los Premios Bombín acompañada por el arquitecto y ambos derrocharon complicidad, demostrando que su relación marcha viento en popa.

La simpatía, la profesionalidad y la frescura de Sonsoles Onega 43) la han convertido en una de las agraciadas con los Premios Bombín, los galardones más castizos que hay y que ella, como buena madrileña, ha recibido encantada:

«Me hace mucha ilusión, estoy muy feliz». Tanto es así que la periodista quiso contar en el acto con un acompañante de excepción su pareja, César Vidal (55). Por primera vez desde que su relación se hizo pública a inicios de año, la presentadora y el arquitecto posaron juntos ante las cámaras, y esa parece ser la prueba inequívoca de que su noviazgo marcha viento en popa.

Ademas, durante el evento ambos derrocharon complicidad y Sonsoles reconoció el gran momento en el que se encuentra:

«Estoy feliz de la vida». También confeso que César y ella aprovecharán el verano al máximo: «Tendremos vacaciones en agosto, como siempre, y a disfrutar de los niños, de la familia, de Galicia…».

FLECHAS DE CUPIDO PARA SONSOLES ONEGA

Pero, aunque salta a la vista que esta enamorada, la presentadora no quiere precipitarse. Por eso, cuando le preguntan que si piensa dar un paso más en su relación, contesta rotunamente:

«No».

Y es que, aunque desde que conoció a César asegura que esta «a gusto, contenta y feliz», no desea cometer errores del pasado y prefiere ir poco a poco: «Con esta nueva pareja nos estamos dando todo el tiempo del mundo, sin prisas y sin pausas».

Entre otras cosas porque ella misma ha confesado que, tras divorciarse de su marido después de 11 años juntos, las flechas de Cupido la pillaron por sorpresa: «No buscaba el amor, pero las cosas surgen y estoy en un momento de aprovechar cada minuto y de ser feliz con lo que tengo».

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