Mientras Maria Teresa Campos sonríe: Carmen y Terelu enfrentadas por su madre

Mientras la mayor de las Campos, muy preocupada, se está desviviendo por proteger a Teresa «apartándola» de los medios, la Borrego considera que puede a seguir trabajando en lo que le apetezca.

Hasta hace bien poco, el clan Campos se presentaba como una verdadera pila, una familia unida en la que no había lugar para los malentendidos, pese a que a las principales ‘estrellas’, Maria Teresa Campos (80) y Terelu (56), se unieron con el tiempo Carmen Borrego (54), que paso de estar detrás de las cámaras a sentarse frente a ellas, y la benjamina, Alejandra (21), que quiso seguir los pasos profesionales de su madre y su abuela. Pero la incorporación al mundo mediático de la hija pequeña y la nieta de la veterana periodista ha provocado que esa unión familiar se rompa y, además, se televise, ocupando numerosas horas en los programas en los que colaboran.

Esta exposición mediática ha sido la razón por la que ni Terelu ni Carmen han podido ocultar o disimular las diferencias que las separan y que son muchas. Y si bien hace unos meses intentaban restarle importancia a sus desencuentros alegando que son muy distintas, ahora ya no lo esconden y cada una ha dejado clara su postura, que está en las antípodas de la de la otra. Y lo más preocupante es que sus pensamientos son opuestos en cosas muy importantes, como en todo lo que se refiere a su madre, quien no pasa por su mejor momento anímico.

MARIA TERESA CAMPOS HA ENVEJECIDO MUCHO

Han sido varias las ocasiones en las que Terelu ha comentado la preocupación que siente por su progenitora y por la presión mediática que está sufriendo a raíz de la participación de Edmundo Arrocet (71) en ‘La casa de los secretos’ y sus incendiarias declaraciones. La colaboradora ha pedido a sus compañeros que no llamen a Maria Teresa ni le pregunten por el humorista.

«Creo que es el momento de apartarla lo máximo posible porque es lo mejor para ella», decía convencida.

Pero su ruego no ha tenido mucho éxito y las últimas imágenes de la presentadora saliendo de un hospital del brazo de.su inseparable chofer, Gustavo, han causado un gran revuelo. Y no porque Teresa intentara esquivar las preguntas de los reporteros de forma malhumorada, sino por la imagen que ha mostrado, muy alejada de la que lucia cuando trabajaba en televisión, pero, por otra parte, habitual en los últimos tiempos.

Sin maquillar, cabizbaja y con el cabello menos cuidado que en otras ocasiones, el aspecto de Maria Teresa destilaba algo de dejadez, según los más críticos.

Un extremo que confirman personas de su entorno.

«Ni tan siquiera tiene ganas de teñirse las canas, ha envejecido más en los últimos meses que en los últimos años. Por lo menos, en cuestión de imagen», se lamentan.

Los enfrentamientos entre los miembros de su familia, las declaraciones de su ex y el hecho de que su vuelta a la televisión parezca cada vez más lejana han hecho mella en su estado.

«Ha perdido la ilusión por recuperar su estatus profesional, porque esa llamada que esperaba de Medíaset para volver a la televisión no se ha producido», afirman fuentes cercanas.

Pero lo que de verdad sorprendió que Terelu rompiera a llorar en ‘Viva la vida’ tras ver a su madre así y que su hija, Alejandra, se quedara prácticamente en ‘shock’, mostrando con su gesto lo poco que le había gustado.

QUIERE HACER COSAS

La hija mayor de la Campos quiso explicar el motivo de sus légrimas.

«La estéis viendo, ¿qué mas puedo decir?», expresó, impotente por no poder parar el alud mediático.

«No me entendéis, desgraciadamente hay mucha gente que no me entiende y se me demuestra que no se me entiende. A mí lo único que me importa es su sufrimiento, no el mío. El mío me trae sin cuidado. Me da igual», se lamentó, aludiendo a la petición que ha hecho de no molestar a su madre.

«Bueno, las cosas ya no son como eran y ya está», resumió emocionada.

Sin embargo, su actitud, lógica al pensar en su dolor como hija, no ha sido compartida y una de las primeras en criticarla ha sido precisamente su hermana, Carmen.

«A mí me gusta defender a mi madre de otra manera, no como una pobrecita. Mi madre no está mal y tiene ganas de hacer cosas. Ella no quiere ir de pobrecita, porque no», afirmaba con vehemencia, poniendo sobre la mesa la diferente opinión que tienen sobre esta etapa en la vida de su madre y señalando a su hermana directamente. Un gesto que evidencia a las claras que ni siquiera estén de acuerdo en lo que se refiere a la matriarca.

NO QUIERE JUBILARSE

Terelu lo ha dejado claro; es partidaria de apartar a la malagueña de la primera línea mediática, pero a su hermana no le parece tan necesario y cree que Maria Teresa tiene las suficientes armas para defenderse y muchas ganas de seguir en activo. En este sentido, la madre de Alejandra ha decidido coger las riendas profesionales de su madre y es ella quien supervisa las ofertas laborales que le llegan, declinando la mayor parte.

«Es muy consciente de que Teresa ya no puede soportar un directo como antes ni el ajetreo de un plató. Es lógico y por eso la protegen. Si por ella fuera, iría a más sitios porque así esté entretenida y porque se ve capacitada, pero la frenan bien aconsejada», asegura una persona cercana al clan Campos.

Así, aunque la palabra ‘jubilación’ es tabú para la veterana periodista, ya que no ha conseguido despedirse del público como ella sonaba y con un formato a su altura, si es un hecho y una realidad. «Teresa ya no está trabajando. De momento, no hay posibilidad de que vuelva y tampoco existe negociación alguna para algún proyecto», deslizan fuentes cercanas. Este parece ser el deseo de Terelu, cuyo único propósito es protegerla, puesto que las últimas apariciones de su madre en televisión no han sido del agrado de las personas que más la quieren. De ahí que la colaboradora hable sin tapujos de que ha intentado tener «un mayor control» sobre su madre en este sentido.

Una opinión que tampoco comparte su hermana, Carmen, que considera que hay que respetar la voluntad de la matriarca y así lo expresaba antes del verano.

«Estoy muy cansada de oír que es que esta mayor… Me parece una falta de respeto hacia las personas mayores lo que está ocurriendo, porque que una persona esté mayor no significa que si a ella le apetece hacer cosas no las siga haciendo. Yo creo que mi madre, a lo mejor, ya no esta para hacer un programa diario como ha hecho siempre, pero hacer un programa de entrevistas, como a ella le gusta hacer, una cosa tranquila… Pues si a ella le apetece y le gusta no entiendo por qué no… Y si la quieren contratar», afirmaba Borrego, mostrando su apoyo a la impecable trayectoria profesional de su madre.

Pero la cruda realidad es que el ansiado programa que la que fue la ‘reina de las mañanas’ de Telecinco no parece que vaya a llegar. Para quitarse el gusanillo de las cámaras, aseguran que cuando se mude a su nuevo hogar retomara su programa, ‘Enredados’, en YouTube, con su amiga Meli Camacho. Un proyecto «más asumible», según afirma su entorno, pero que a la periodista le sabe a poco. Sea como fuere, el formato no volveré a ver la luz hasta que Teresa encuentre una casa porque, para colmo de males, la búsqueda de su próxima residencia también se le esté complicando.

Su intención era mudarse a la misma urbanización en la que vive su hija Terelu, e incluso tenía apalabrada ya una vivienda, pero el dueño de la casa se ha echado atrás, al parecer, por la presión del resto de los vecinos, que no han visto con buenos ojos a la que iba a ser su vecina porque desde que se instaló en la finca Terelu han tenido cámaras en la puerta de su casa. Una presión mediática que sería lógico que se redoblara si Maria Teresa Campos se instala allí.

Esto ha supuesto un quebradero de cabeza más para la matriarca de las Campos, que ha tenido que empezar a buscar una vivienda desde cero.

«Le cuesta arreglarse porque no tiene alicientes, antes lo hacía para la tele. Teresa no sale mucho, tampoco come fuera con frecuencia y dice que para qué va a llamar para que vayan a casa», comentan fuentes cercanas, que coinciden en señalar que esto si preocupa de igual manera a sus dos hijas, que incluso la han reñido cariñosamente por haber abandonado su habitual coquetería.

Tampoco la aparición de Edmundo de nuevo en televisión la ha ayudado mucho porque, tal y como se temían sus hijas, ha conseguido desestabilizarla y hacerle recordar lo peor de esa relación. Y a todo ello se suma el sufrimiento que siente la comunicadora por ver a sus hijas enfrentadas.

Ni Carmen ni Terelu ocultan ya sus diferencias y ambas se han posicionado claramente en los programas en los que colaboran. En medio de ambas esté Alejandra, que es uno de los motivos de su distanciamiento. Y, aunque la joven limé asperezas con su tía hace unos meses, sigue sin entender como Carmen ha vuelto a ‘Sálvame’ y ha hecho las paces con Kiko Hernández (45), que ha atacado con extrema crudeza a su madre. La joven siempre ha recriminado a su tía que no haya defendido con más vehemencia a su madre y Carmen, por su parte, la ha calificado como «desquiciada» y «aprovechada» sintiéndose la ‘mala de la película’ en el seno familiar.

Unas palabras que han dolido sobremanera a Terelu, quien ha decidido no volver a hablar públicamente sobre su hermana.

Así las cosas, ambas reconocen que tienen una conversación pendiente, pero todo parece indicar que, de momento, las aguas estén demasiado revueltas como para llegar a entenderse.

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