La felicidad de Eugenia Martínez de Irujo

A punto de celebrar cuatro años de su boda en Las Vegas con el empresario, la hija de la duquesa de Alba afirma que es el gran amor de su vida:

«Es una gozada… Nunca ve un problema»

Los grandes amores aparecen, muchas veces, cuando menos te lo esperas. De ello puede dar fe Eugenia Martínez de Irujo, quien, a punto de cumplir 53 años y de celebrar cuatro de su boda en Las Vegas, no puede ni quiere ocultar lo enamorada que está de Narcís Rebollo (51), el hombre que le ha devuelto la felicidad tras pasar algunos años encadenando relaciones que, como la de Gonzalo Miró, finalmente no llegaron a buen puerto.

«Es el hombre de mi vida, siempre se lo digo. Es perfecto, una gozada… nunca ve un problema», ha confesado la hija de la duquesa de Alba en la presentación de su primera línea de papelería, un acto donde volvió a demostrar su pasión por la pintura y a la que no falté el productor musical.

Y, aunque prefirió permanecer en segundo plano, no pudo evitar sonreír ante las palabras que, frente a los periodistas, le dedicaba su mujer.

ORGULLOSA DE SU «RATÓN»

Otra de las razones del gran momento vital de Eugenia es su hija, Tana Rivera (22), fruto de su matrimonio con Francisco Rivera (47) y que ha preferido mantener un perfil bajo.

«Estoy muy contenta de que sea así y que no entre en la rueda de hacer reportajes o cosas de estas…», afirma sin esconder la devoción que siente por la que denomina cariñosamente como su «ratón».

Lo que tampoco puede ocultar es cuanto echa de menos a su madre, de cuya muerte se cumplen siete años.

«Pienso mucho en ella», afirma descubriendo su mayor legado:

«Lo mejor que he heredado de ella es el cariño de todo el mundo».

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