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La dura infancia de “El Cejas”

Diego García Arroba, “El Cejas” es un chico muy educado, amable y lleno de simpatía. Nada que ver con el macarrilla de barrio de su personaje.

 

Es que cuando hago de El Cejas estoy actuando.

En la casa he tenido todos los momentos. He sido Diego y también “El Cejas”
Las primeras semanas fueron muy duras por culpa de Hugo Castejón. Consiguió desquiciar a toda la casa, me provocaba constantemente.
Al final, te daba un agotamiento mental muy fuerte.
Además, con sus manías, me recordaba a alguien del pasado que me  hizo muchísimo daño

Es que me recordaba a una expareja de mi madre que nos abandonó cuando yo tenía nueve años. Es que Hugo se parece mucho a el.

Lo pasé muy mal porque yo a aquel hombre lo tenía como a un padre. Empezó una relación con mi madre y, al principio, nos ayudó mucho, no nos vimos tan solos.

Mi madre era una madre soltera con dos niños pequeños.

 

 



 

 

Diego piensa por un momento en su padre.

 

Con mi padre tengo relación. Lo que pasa es que mi padre cuando se separaron estaba con el dolor de que se acababa de divorciar y pensaba mucho mas en intentar joder que en arreglar.
Ahora está mucho mejor. Nunca le he tenido rencor, aunque es verdad que nunca hemos congeniado del todo, choco mucho con él porque somos muy diferentes.

He tenido épocas mas difíciles, pero nunca hemos perdido el contacto

 

Hugo me hizo mucho más daño del que la gente puede imaginar.

 

Puede que Hugo no sea consciente del daño que ha hecho. Lo pase mal de verdad. Allí entras con tu mochila y te das cuenta de que es mucho más grande de lo que creías.

Empece a recordAr a ese señor del que ya no hablaba nunca. Me hizo daño y mi mente lo había borrado.

A mi madre y a mi nos costó mucho recuperarnos. Hemos estado siempre solos para eso.

El Cejas es un tío violento y chulo. Yo no soy ni chulo, ni prepotente, ni violento.

 

 

 



 

  Fallece Bernardo Pantoja, el padre de Anabel Pantoja

 

 

Alba Carrillo

 

Alba me parece muy buena persona. Creo que la están machacando mucho. Esta con lo de su hijo. Me recuerda a mi madre.

Yo estoy muy unido a mi madre. Somos uno. Comparto piso en Madrid con unos amigos y vivo vida de adulto sin serlo, te falta una madre. La llamo todos los días.
La vida se ha portado muy mal con ella, no ha parado de luchar nunca. Ahí dentro pensaba que si ganaba eran tres meses de mi vida.
¿ Cuántos años lleva ella luchando por mi? Todo lo hago por mi madre. Ahorre durante dos años, y a los 18 le he comprado una casa a mi madre. No está aún pagada, eh?

Yo se que mi madre está muy contenta conmigo. Nunca se me ha ido la olla, no he tenido un derroche. Mi único vicio son las zapatillas, tengo como 60 pares, pero no me compro las mas caras. En una noche puedo ganar lo que mi madre gana en tres meses, siempre tengo cuidado en cómo lo gasto. El dinero que cuesta ganar es el que cuesta gastar.

Mi madre tiene una cafeteria. Cuando este señor nos abandonó dejo muchas deudas con Hacienda, una casa por pagar, una situacion muy mala. Mi madre se hipotecó y sacó adelante el negocio. Al año de montar el bar, mi hermano se fue a vivir con mi padre y me quedé solo con ella. Yo no entendía nada, debía tener unos once
años. En vez de ser mas incordio, me intentaba adaptar a todo. Era tan chiquitito que me levantaba con mi madre a las cuatro y media y me iba al bar con ella y me quedaba a dormir en el coche hasta la hora de ir al colegio.

Había que ayudar. Yo me hacía la comida, ponía lavadoras y procuraba que la casa estuviera recogida para cuando llegaba mi madre. 

Aprendí a coser para estrecharme lo pantalones porque me los tengo que arreglar todos.


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