Kiko Rivera, enfadado con Irene Rosales por su traición

KIKO RIVERA ha salido escaldado de la noche de juicios que se vivió en ‘GH Dúo’. Pese a que fue declarado inocente por la audiencia de la causa abierta por, supuestamente, utilizar su vida familiar para ganarse el cariño del público, al hijo de ISABEL PANTOJA no le sentó nada bien que se le acusara de vago y de haber vivido toda su vida a costa de la fama de su madre. A su vez, María Jesús Ruiz sacó a relucir el tema de su cuantiosa deuda con el fisco, afeando que hubiera metido a su mujer en sus problemas económicos. Desde entonces, el DJ no ha vuelto a dirigirle la palabra a la modelo, pero la tensión del momento también le ha acabado pasando factura con Irene, a la que le recrimina no haberle defendido durante el juicio.

 

Antes de que terminara la gala, Kiko dejó entrever su mosqueo. “Estoy contento y a la vez triste porque he sido el único que no ha tenido defensa. Ni siquiera mi mujer me ha defendido”, explicó. Irene, que no entendía el enfado de su marido, ya que la implacable jueza no le había dado la palabra, le preguntó abiertamente si pensaba que no le hubiera gustado intervenir. “Me imagino que no, evidentemente, claro”, dijo Kiko no muy convencido. “Que ni se te pase por la cabeza, vamos”, indicó su esposa.

En el dormitorio, la andaluza siguió interrogándole sobre el asunto y le recordó lo importante que es para ella. “Si por alguien doy la vida es por ti”, aseguró. Pese a todo, Kiko le dijo de malas formas que no quería seguir hablando del tema. “Me parece muy injusto que conmigo estés así”, replicó Irene. “¿En qué momento dejamos de ser tú y yo uno? Has dicho que él es él y yo soy yo”, le recriminó Kiko. Aunque Irene explicó que nunca se había referido a que sus cosas no le importaran, el cantante no quería escuchar sus explicaciones. “Te recuerdo que eres mi marido y que las cosas que te digan a ti me afectan más que las cosas que me digan a mí”, sentenció Irene.

 

En ese momento, el cantante aprovechó para echarle en cara que siguiera hablando con María Jesús, pese a que le había pedido que no lo hiciera. “Lo hago por educación”, indicó Rosales. “Hay personas que no se merecen ni eso. Para mí han dejado de existir”, sentenció Kiko. Acto seguido, se marchó al confesionario, yendo Irene detrás de él. “A mí me hubiera gustado escucharte a ti, que es la que importa. No digo que no hayas querido, si no que no lo has hecho”, reflexionó. Unas palabras que afectaron a su esposa: “Me estás dejando como una p**a mierda”.

Pero ya se sabe que al miembro del clan Pantoja se le pasan los enfados pronto. Minutos más tarde de la discusión, llamó a su esposa para pedirle perdón. Después de fundirse en un abrazo, Irene le recordó que daría su vida por él. Kiko aseguró estar muy enfadado porque la Miss España hubiera puesto en duda la educación que le había dado su madre. “¿Están las madres concursando?”, se preguntó el hijo de la tonadillera. “Yo no he decidido nacer ahí, a mí me ha tocado”.

Aunque reconoce que su madre le ha echado un cable siempre que ha podido, recuerda que lleva trabajando desde antes que cumpliera la mayoría de edad. “¿Por qué tiene que cuestionar la educación que me han dado a mí? Hay ciertos temas que no se deben tocar”, se lamentó. “Cuando salga, voy a seguir trabajando como llevo haciendo desde los 17 años”.

En 10 Minutos

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