Incorpora el famoso té matcha a tus recetas

Además de beberlo en infusión, este polvo verde de origen chino tiene otros usos gastronómicos. En la actualidad se abre paso en batidos, licuados, sopas y sobre todo en pastelería.

Existen muchos alimentos ricos en antioxidantes —ajo, coliflor, brócoli, perejil, cebolla, tomates…—, pero es complicado encontrar alguno que haga sombra al té matcha. Por eso, este ingrediente de origen chino es uno de los protagonistas de las mesas de Oriente y poco a poco se abre paso también en las de Occidente.

Leer antes de comprar. En el envase debe poner té matcha, no te dejes guiar por la foto. Si solo pone té verde, no es matcha.

Matcha latte. Esta bebida se toma en cualquier momento del día, fría o caliente, y es ideal para maridar con dulce. La elaboración es sencilla: calienta agua a 80 grados, echa una cucharada de matcha, remueve, agrega leche y endulza con miel o azúcar moreno. O En helado. Cremoso y refrescante. Así es un helado de matcha. En un bol mezcla el té verde con azucar, dos claras de huevo batidas, nata y leche. Tras unas horas en la nevera estaré listo.

Repostería. El matcha se puede incluir en la receta clásica de bizcocho; en un tiramisú, sustituyendo el café y el cacao en polvo por este té verde; o en el brazo de gitano de crema de limón, mezclando el matcha junto con la harina para proporcionar sabor a la masa. O Con cuchara. Sopa de matcha con guisantes, brócoli, patata… Y como ingrediente estrella: gambones, gambas o carabineros previamente salteados. Además, puedes añadir arroz 0 fideos.

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