Evita el temido efecto rebote con esta dieta

Uno de los principales riesgos que existen una vez que se ha conseguido el peso deseado tras adelgazar es recuperar rápidamente esos kilos perdidos. Pero de la siguiente manera no te pasaré.

El ‘efecto rebote’ ocurre con demasiada frecuencia después de haber llevado una alimentación especial para adelgazar. Sobre todo cuando se han perdido kilos de manera muy rápida con dietas milagro o no se ha acompañado la pauta de ejercicio físico. Una de las causas de que se produzca es que se vuelve a comer como antes con demasiada celeridad, cuando en la mayoría de los casos no era la más apropiada ni para la báscula ni para la salud.

Y es que, tal y como se cansan de explicar los nutricionistas, para adelgazar no hay nada como una alimentación sana y equilibrada siempre, no solo cuando deseamos bajar de peso.

No obstante, es importante retomar la normalidad a la hora de comer de manera progresiva para evitar ese temido ‘efecto rebote’. Y para ello lo mejor es seguir una dieta de mantenimiento.

¿En qué consiste?

Básicamente, en añadir poco a poco algunos alimentos con hidratos de carbono y grasas saludables. Por ejemplo, la pasta, la patata y el arroz o la carne roja. Siempre y cuando la base sigan siendo las verduras, las hortalizas, la fruta, las carnes magras, los huevos y los pescados blancos y mariscos. Además, se puede incrementar de manera moderada el consumo de aceite de oliva virgen extra y de lácteos. Así como de algún capricho culinario como los dulces o los embutidos de modo ocasional.

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