El príncipe Guillermo de Inglaterra cumple 39 años

Príncipe, esposo, padre, hijo y nieto perfecto, es la pieza clave del futuro de la monarquía británica tras afianzar su papel como mejor representante de la Corona durante la pandemia.

El duque de Cambridge acaba de cumplir 39 años de vida y lo ha hecho en uno de sus mejores momentos personales y convertido en el gran favorito, tanto de su abuela como del pueblo, para convertirse en el próximo monarca de los británicos cuando fallezca Isabel Il (95). Y es que, aunque es el segundo en la línea de sucesión al trono, son muchos quienes ven en Guillermo el valor más seguro para el futuro de la monarquía inglesa, muy por delante de su padre, el príncipe de Gales (72). La mejor prueba de ello es que tras la reina -que ocupa la primera posiciones el miembro más popular de la familia real. Concretamente, un 80% de los británicos tienen una opinión favorable del duque de Cambridge. Una diferencia sustancial en comparación al 58% de apoyo con el que cuenta Carlos o al 41% de la población que todavía confía en Harry (36), y que sin duda confirma que el primogénito de Lady Di es el heredero deseado para tomar el relevo al frente de la Corona gracias a varios factores como su carácter cercano, afable, leal y siempre comprometido con su papel de príncipe, de esposo, de hijo y de nieto. Pero también a los diferentes tropiezos que han protagonizado su padre y su hermano y que le han hecho sobresalir aún más si cabe. Y es que la infidelidad del hijo mayor de la soberana a Diana de Gales con Camila (73) aún resuena en la memoria colectiva de los ingleses, aunque el paso del tiempo le haya otorgado el perdón general de la sociedad, y el reciente Megxit de los duques de Sussex aún está tambaleando los cimientos de la milenaria institución.

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UNA FAMILIA IDEAL

Una de las principales razones por las que Guillermo se ha ganado el favor de los ciudadanos es su sólido matrimonio con Kate Middleton (39), su gran sostén y también una de las figuras reales más queridas y valoradas. Su romántico noviazgo en la universidad supuso el comienzo de un vínculo inquebrantable, un auténtico cuento de hadas que en lugar de desgastarse no ha hecho más que consolidarse con el paso de los años. Y si su amor de película y la gran sintonía que muestran juntos no deja de convencer y enamorar, la idílica familia que han formado no se queda atrás. Nadie puede negar que los duques de Cambridge y sus hijos, George (7), Charlotte (6) y Louis (3), son el vivo retrato de la felicidad. Así lo demuestran en cada aparición pública, como la última salida de Guillermo con los dos mayores para dar el pistoletazo de salida de una medía maratón en Sandringham el mismo día de su cumpleaños. O en cada imagen familiar que comparten en sus redes, en las que desprenden ternura, sentido del humor y cercanía al mismo tiempo.

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VOLCADO EN SU TRABAJO

Por otro lado, la pandemia también ha marcado un antes y un después para el duque de Cambridge en su papel como futuro heredero. Y es que, con su abuela y su padre aislados y en un segundo plano por precaución, ha sido él quien ha dado un importante paso al frente, asumiendo en numerosas ocasiones la máxima representación de la familia real. Y lo ha hecho mostrando mucha seguridad, una enorme sensibilidad y un gran savoir faire que no han pasado inadvertidos para nadie. Para ello ha contado con el inestimable apoyo de su mujer, que también ha trabajado de manera incansable, y con la ayuda de un eficiente equipo de asesores y de comunicación que velan constantemente por su imagen y su trabajo.

SU ÚNICA ESPINITA

Lo único que empaña el dulce momento de Guillermo es el distanciamiento con Harry desde que decidió romper con su familia. Según ha trascendido, ambos habrían tratado de arreglar las cosas, pero no han conseguido llegar a buen puerto. Tanto es así que el enfado del duque de Cambridge con su hermano, al que siempre estuvo muy unido, es más que evidente, y las aguas no tienen pinta de calmarse pronto

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