Concha Velasco: “Pienso mucho en Paco Marsó”

Concha Velasco: "Pienso mucho en Paco Marsó"

Concha Velasco: "Pienso mucho en Paco Marsó"

La veterana actriz hace balance de su vida y reconoce que estuvo «locamente enamorada» del fallecido productor aunque bromea con que Manolo Escobar fue su «amor imposible».

El tiempo es muy relativo, sobre todo si hablamos de sentimientos, ausencias y duelos. Eso es algo que sabe bien Concha Velasco (81), quien acaba de reconocer que, a pesar de que hace ya 10 años de la muerte de Paco Marso, le sigue echando de menos como el primer día. «Fue un mal marido, pero un gran empresario. Pienso mucho en él, sueño con él… No resucitaría ni a mi madre ni a mi padre, pero a él…», ha confesado conmovida ante Toni Moreno (47) durante su visita al programa Un año de tu vida.

Con un gran aplomo, tampoco tuvo reparos en admitir que, pese a las infidelidades del amor de su vida y los problemas con el juego que empañaron su matrimonio, estuvo «locamente enamorada de él». Tanto que tras su divorcio, que iniciaron en 2005 y no firmaron hasta 2010, pocos meses antes de la muerte del productor teatral, tomó una drástica decisión: no volvería a estar con ningún hombre. «Ni novio ni amante ni nada. Quise que mis hijos tuvieran una madre perfecta y creo que lo soy», aseguró.

Y medio en broma, medio en serio, o quizá con el fin de quitar dramatismo a su confesión sobre su exmarido, revelé que el «gran amor de su vida» había sido en realidad Manolo Escobar. «Un amor imposible», añadió entre risas, explicando que lo que ella dice «va a misa porque están todos muertos».

SU ÚLTIMO DESEO

Pero si hay algo de lo que se siente «orgullosa» la vallisoletana es de su ex- tenso curriculum laboral. Superados los 80 y aún en activo, explica que no puede evitar echar la vista atrás y emocionarse: «Me pongo a llorar porque tengo una carrera tan extensa, tan bien hecha y tan maravillosa…». Por eso anima a festivales y entidades a darle todo ese tipo de reconocimientos ahora que aún están a tiempo. «Me estoy encogiendo tanto que en la caja me va a caber el Goya de Honor -que recibió en 2013- y todos los premios», ha afirmado en tono de sorna.

También con mucho humor ha confesado secretos menos conocidos. «Sigo sin llevar sostén. Soy de la época en la que no lo llevaban y sigo sin llevarlo», ha explicado divertida. Otros detalles que reveló son que sigue pintándose los labios para ir a dormir y que el sufrir insomnio la ha convertido en una compradora compulsiva de Teletienda. Su último capricho ha sido un regalo para sus hijos: una maquinilla de afeitar. «Pero porque trae un aparatito para los pelitos de las orejas y es lo que quiero para mí», sentenció entre risas.

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