Charlène de Mónaco recibe la visita de su familia

Las imágenes publicadas por la princesa de Mónaco con Alberto y los mellizos en Sudáfrica para acallar los rumores de divorcio siembran aún más dudas y preguntas.

UN FORZADO REEENCUENTRO

Tras pasar todo el verano sola en Sudáfrica, Chèrlene de Mónaco (43) por fin ha recibido la visita de Alberto (63) y los mellizos Jacques y Gabriella (6), quienes han viajado hasta allí para apoyarla en la recuperación de su reciente operación. La princesa, que lleva desde marzo en su país natal, no disfrutaba de la compañía de su marido y sus hijos desde el 4 de junio y, tal y como desveló en una entrevista, se comunicaba con ellos a través de videollamadas. Por eso, su reencuentro familiar era esperado por muchos.

No solo por ver a los cuatro reunidos de nuevo, sino por despejar las dudas sobre el estado actual del matrimonio, ya que los rumores de separación son cada vez más incesantes. Sin embargo, lejos de acallar las voces que aseguran que el divorcio podría ser inminente, las imágenes que la princesa ha compartido de los días que ha pasado con su esposo y sus pequeños han sembrado aún más dudas sobre el fututo de la pareja.

DE TAL PALO TAL ASTILLA

Charlène publicó en Instagram varias imágenes de los cuatro, en las que robé el protagonismo Gabriella gracias al original flequillo que lucía y que, según explicó su madre, se había cortado ella misma, dando muestras ya de su rebelde personalidad, muy similar a la de su progenitora.

«Estoy muy emocionada de tener a mi familia de vuelta», escribía la exnadadora junto a las instantáneas en las que Alberto y ella salen bastante alejados y sin tan siquiera mirarse.

Palabras que contrastan además con su gesto serio y muy frío. Poco después, probablemente para evitar más rumores, Charlène compartió un par de imágenes de los dos solos en una actitud más cariñosa, pero que muchos han considerado forzada.

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