Carolina de Mónaco relegada a un segundo plano

El esperado regreso de Charlene al Principado relegaré a la princesa a un perfil más bajo, algo que le molesta especialmente, ya que considera que su cuñada no ejerce su labor como debería.

Devolviendo al Principado los momentos de gloria del pasado y acaparando todos los focos en cada una de sus salidas. Así ha vivido Carolina de Mónaco (64) los últimos meses, en los que ha vuelto a ejercer labores de representación supliendo el vacío que dejé Charlene (43), que ha permanecido seis largos meses en Sudáfrica, incapaz de regresar a su casa por una grave infección de oído que la ha obligado a pasar por el quirófano en varias ocasiones.

Y lo cierto es que no ha defraudado. La primogénita de Rainiero esté más que acostumbrada a estas funciones y su presencia en cualquier evento es garantía de éxito, muy al contrario de lo que sucede con su cuñada, a la que la prensa monegasca ha acusado siempre de estar fuera de lugar y no mostrar entusiasmo por su ‘trabajo’.

N0 SE SIENTE CÓMODA

No es algo nuevo, ya que el propio entorno de la princesa ha confesado en alguna ocasión que esta no se sentía cómoda en el Principado, algo que probablemente no habré cambiado tras su larga estancia en su país de origen. De ahí que, ahora que la esposa de Alberto (63) ha regresado, Carolina sienta cierta molestia al verse relegada de nuevo a un segundo plano, pues, al igual que otros muchos, considera que Charlene no se esmera como debería en representar al Estado.

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