Carlos de Inglaterra abre una nueva guerra

El príncipe de Gales no quiere que el conde de Wessex sea el próximo duque de Edimburgo, título que le prometieron sus padres cuando se casó, porque lo desea para él.

Cuando los ecos del Megxit aún resuenan con fuerza en el interior del palacio de Buckingham, un nuevo conflicto protagonizado por Carlos de Inglaterra (72) amenaza otra vez los cimientos de la familia real inglesa. Y es que el primogénito de Isabel II (95) ha abierto una guerra contra el príncipe Eduardo (57). El motivo es que no quiere que su hermano pequeño sea el próximo duque de Edimburgo, título que le prometieron sus padres porque lo desea para sí mismo. Aunque no siempre fue así. Cuando el cuarto hijo de la reina contrajo matrimonio con Sofia Rhys-Jones (56) en 1999, su majestad los nombró condes de Wessex, una categoría inferior a la de duques. La razón de esta decisión no fue hacerles de menos, ya que el regalo de bodas iba acompañado de una promesa. «La reina, el duque de Edimburgo y el príncipe de Gales han acordado que al príncipe Eduardo se le otorgará el ducado de Edimburgo cuando el presente título finalmente regrese a la Corona» rezaba el comunicado oficial que publicó entonces la Casa Real. «Mi padre tenía mucho interés en que el título continuara y pensó en nosotros, fue una idea preciosa» recordó recientemente el conde de Wessex en una entrevista con The Daily Telegraph.

«HABRÁ QUE ESPERAR»

Por su parte, Carlos no se ha pronunciado al respecto, pero varias personas de su entorno han desvelado sus intenciones futuras respecto a la designación que su padre defendió durante más de 70 años y que regresará a la Corona cuando él ascienda al trono. «El príncipe de Gales es hoy por hoy duque de Edimburgo, y de él depende lo que suceda con el título. No irá a parar a Eduardo», ha confirmado una fuente cercana. Algo de lo que este último, aseguran, es muy consciente: «Habrá que esperar y verlo. Sería todo un reto recibirlo».

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