Ana Rosa Quintana, fuerte y optimista ante su enfermedad

La periodista se retira temporalmente para tratarse de un cáncer de mama.

«Me vais a permitir que por una vez me dedique a mí y a mi familia. Me espera un camino complicado,como saben muchas mujeres valientes», confesó.

Ana Rosa Quintana: «SÉ QUE ME VOY A CURAR»

La televisión nota desde hace unos días la ausencia de Ana Rosa Quintana (65), la actual ‘reina de las mañanas’, que lleva desde 1997 colándose en los hogares de millones de españoles desde los diferentes programas que ha presentado, tanto en Antena 3 como en Telecinco. Para muchos telespectadores es como un miembro más de su familia que los ha acompañado durante un cuarto de siglo y que ahora se ha retirado temporalmente para centrarse en luchar contra el cáncer de mama que le han diagnosticado.

Con la honestidad, valentía y sinceridad que siempre la han caracterizado, la periodista comenzaba el pasado 2 de noviembre el programa que lleva su nombre vestida de blanco, su color fetiche, para hablar por primera vez de ella misma.

«Hoy me quiero despedir por una temporada, espero que no sea muy larga. Me han detectado un carcinoma en una mama. Afortunadamente está localizado, no hay metástasis, pero requiere un tratamiento intenso», anunció sin perder la templanza, llenando la pantalla con su imagen como ella solo sabe hacer y hablando de tú a tú a su público.

«Estoy tan agradecida a todos los que nos habéis traído aquí en volandas 17 años que creo que tengo que compartir con todos los que me habéis hecho tan feliz estos años lo más importante y duro que me ha pasado en la vida», aseguré trasladando a todos un mensaje de optimismo y esperanza, pero sin poner paños calientes al complicado momento que atraviesa. «Estoy tranquila, confío en mis médicos. Soy una afortunada por tener tanto amor alrededor. Espero que todo tenga un final feliz y, afortunadamente, la investigación y la medicina han avanzado muchísimo en el cáncer de mama», aseveraba de forma contenida.

Unas palabras que sus compañeros de trabajo escuchaban con emoción y una oportunidad que la periodista aproveché para recalcar la suma importancia de las revisiones médicas para detectar este tipo de enfermedades.

«Me vais a permitir que por una vez en la vida me dedique a mí y a mi familia. Sé que me voy a curar y que me espera un camino complicado, como conocen muchas mujeres valientes», continué sabedora de la batalla que le espera y a la que tantas veces ha dado voz desde su programa. Con un «nos vemos pronto, hasta luego» se despidió de forma temporal de sus espectadores y también de su equipo, a los que ella misma tranquilizaba asegurando que estaba «bien». Patricia Pardo (38) y Joaquín Prat (46) no pudieron contener las lágrimas al despedir a su jefa, que, curiosamente, era quien los animaba a ellos.

Con la mayor normalidad posible, dado el momento vivido, Ana Rosa abandonaba las instalaciones de Mediaset y en un acto de generosidad hablaba con los compañeros de prensa que la esperaban y posaba para ellos de mostrando su gran altura, tanto como profesional como persona. De esta manera terminaban unas semanas que es de suponer que han sido de lo más complicadas para la periodista, que, de hecho, se ausentó hasta en tres ocasiones de su puesto de trabajo para «hacer gestiones», según dijo en ese momento.

Ahora, con su anuncio, ha confirmado que era por este importante motivo.

INCIDE EN LAS REVISIONES

Un diagnóstico que parece haber recibido recientemente, a juzgar por la forma en la que hablo sobre el tema el Día del Cáncer de Mama, el pasado 19 de octubre, cuando volvió a incidir en la necesidad de las revisiones periódicas.

«Es muy importante detectarlo a tiempo porque no es lo mismo superarlo cuando está en una fase inicial, como me pasé a mí, que cuando ya está más avanzado», comenté recordando la primera vez que le diagnosticaron esta enfermedad, en julio de 2010, y sin que ni en su voz ni en su tono hubiera ni el mínimo resquicio de temor o duda aventurando que estuviera pasando por el mismo trance.

Es más, Ana Rosa no tuvo reparos en recordar el complicado momento emocional que vivió en el pasado:

«Fue un disgusto. Lo pasamos muy mal mi marido y yo. ¡Estaba bastante preocupada y decía: ‘¡Ay, Dios mío! ¿Qué va a pasar?’». Por fortuna, tras pasar por quirófano, solo tuvo que recibir radioterapia y solo sus más íntimos supieron lo sucedido hasta que ella misma lo confesé en su programa en 2018, ya que no falto ni un solo día a su puesto de trabajo.

«Si no lo conté entonces es porque tenía dos niños de 6 años y no quería que se asustaran. Y mi madre vivía, era muy mayor y me prometí que no lo diría hasta que ella no estuviera», explicó hace tres años detallando como se encontraba en ese momento.

«Estoy dada de alta, pero sigo haciéndome revisiones porque se puede volver a tener», apuntó entonces. Una triste posibilidad que en su caso se ha cumplido y 11 años después vuelve a sufrir el zarpazo del cáncer, que, como ella misma ha confirmado, requeriré un tratamiento «intenso» que, además de la cirugía, podría incluir la quimioterapia, un procedimiento habitual en casos de cáncer de mama recurrente. En esta ocasión, y pesé ala dureza del diagnóstico, la periodista parece haberse tomado la noticia de manera diferente a como lo hizo en 2010. En este sentido, aseguré que su familia esta «bien» porque tienen buenas perspectivas», aunque estas noticias siempre suponen un ‘shock’ inicial.

MUY ARROPADA

Como es habitual en ella, consciente de la repercusión que tiene como personaje público que es, la presentadora ha elegido la naturalidad y transparencia para comunicar lo que le sucede y trasladar así un mensaje de optimismo, algo por lo que ha sido muy elogiada. Ana Rosa ha comenzado el camino hacia su curación y lo hace sintiéndose querida y arropada no solo por su familia y sus amigos, sino por la multitud de personas anónimas, compañeros de profesión y personalidades de todos los ámbitos, tanto políticos como culturales, que le han mostrado su ánimo y apoyo.

«Todo mi agradecimiento a los muchos mensajes de aliento. Poco a poco iré respondiendo, hoy es un día de muchas emociones, eso si, todas en positivo. Estoy desbordada, pero muy esperanzada en superar este bache, me siento una afortunada con tanto cariño. Gracias», escribia en su red social tras el alud de mensajes recibidos.

Y si antes de abandonar su programa la periodista había continuado con su rutina habitual mientras acudía a sus citas médicas, yendo a tomar algo con sus compañeros, acudiendo al futbol e incluso haciendo un tramo del Camino de Santiago, ahora no se va a quedar con los brazos cruzados en su casa, ya que seguirá colaborando en los diferentes proyectos de su empresa audiovisual, aunque detrás de las cámaras.

ANA ROSA QUINTANA SEGUIRÁ ACTIVA

«Tenemos mucho trabajo por delante. De vez en cuando vendré a ver a mis compañeros y a seguir trabajando. Ni puedo ni quiero quedarme quieta», comenté a la prensa a la salida de Mediaset.

No en vano en su despedida ya explicó que de no haber tenido un trabajo «tan expuesto» y con “tanto estrés» quizá podría haber compatibilizado el trabajo con el tratamiento, algo que en su caso no es posible.

Ana Rosa se ha ausentado de su trono matinal, desde el que reina hace 17 años, pero su estela e impronta siguen muy presentes no solo en su programa, en el que la recuerdan a diario mandándole un saludo o un guiño cariñoso, sino también gracias al mensaje de optimismo y esperanza que ha transmitido con su ejemplo a todas las personas que estén pasando por lo mismo que ella. Ahora, como ella bien sabe, le queda un difícil camino por delante que en ocasiones se volverá sinuoso, aunque su fuerza y valentía serán la mejor medicina para ayudarla a llegar a la meta final.

MULTITUD DE MENSAJES DE ALIENTO Y CARIÑO

Tras desvelar en directo su enfermedad, Ana Rosa Quintana recibió un aluvión de mensajes de apoyo, comprensión y cariño desde todos los ámbitos, compañeros de trabajo y profesión, de su cadena y la competencia, artistas, políticos… todos han querido insuflarle los ánimos necesarios en el camino que le queda por delante. Estos son solo una muestra.

JULIA OTERO (62). «La montaña parece muy alta. Lo es, pero no mires a la cima: entrégate al pequeño camino de cada día. Hoy te parece imposible, sin embargo el tiempo está aliado. Pasará y volverá la vida».

PEDRO SÁNCHEZ (49). «Mucho cariño y toda la fuerza a Ana Rosa Quintana en este proceso. Espero que tengas una pronta recuperación y puedas volver a las pantallas en poco tiempo».

TOÑI MORENO (48). La sevillana compartió una divertida imagen de ambas en la que ella aparece con una corona para provocar una sonrisa en Ana Rosa y la acompañó con este enérgico mensaje.


SUSANNA GRISO (52). La presentadora le envié un cariñoso mensaje en directo desde ‘Espejo público’ deseándole una apronta recuperación» y enviándole mucho «ánimo y fuerza».

CARLOS HERRERA (64). «Sé perfectamente cuál es tu fuerza, y la capacidad que tienes para vencer esta y cualquier otra circunstancia, así que desde aquí te envió un beso. Descansa, relájate y vuelve pronto»

JORGE JAVIER VÁZQUEZ(51). «Estamos como que no nos lo creemos por su presencia tan continuada en nuestras vidas. Parece que hay gente a la que no le puede pasar nada, y no le va a pasar»

MARIA TERESA CAMPOS (80). La malagueña la ha llamado por teléfono para arroparla y aseguré que tiene «la seguridad» de que se pondrá bien. Le deseé ánimos y que esté «tranquil a».

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