Adara Molinero no quiere hablar con su madre

Adara ha confesado que no se ve capaz de afrontar una conversación con su madre sobre todo lo que ocurrió en su infancia.
Y tal vez sea porque las cosas peores no son las complicadas de olvidar sino las difíciles de recordar.

Y recordar el sufrimiento, los maltratos, los abusos cuando se es niña no es nada sencillo.

 

“Cuando mi madre contó lo de los maltratos de su ex pareja para mi fuer una auténtica liberación, necesita que ella fuera consciente de lo que había pasado.

Como no hemos hablado nunca de eso, pensaba que ella no le daba tanta importancia al infierno que habíamos vivido.
Nunca hemos hablado de eso porque tal vez pensábamos que para no servía de nada tocar temas que tanto dolor nos producía.

Mi padre se enteró de que ese hombre nos maltrataba el día que llegue marcada a su casa. Yo era muy pequeña, no tenía más de 8 anos. Estábamos jugando y como cualquier niño gritábamos.

Nos castigó sin jugar Fíjate, castigar a un niño a que no se ría, ni juegue

Nos puso a cada uno en un sofá, estábamos con una revista y la tiré, me reí y me solté un guantazo. Me deja las mano aquí, en toda la mejilla. Me pegó tal hostia que me tuvieron que llevar al médico. Lo recuerdo como si fuera hoy, Llore mucho, muchísimo. Ni te lo imaginas. Pero tenía tanto pánico.

También me golpeaba delante de mi madre, y después aprendió a golpearme para hacerme daño y no dejarme marcas. Mi madre era una víctima también. Para ella tuvo que ser muy duro no poder hacer nada, la trataba igual.

Yo era tan pequeña que no podía hacer nada por ella, me dolía mucho. Yo estaba metida en un submundo oscuro, me destrozó la infancia. Aquel hombre no tenía sentimientos.

Mi única liberación era cuando iba con mi padre, o con la familia de mi padre. Lloraba mucho cada vez que tenía que volver al infierno de la casa de mi madre”

“Ha sido ahora cuando he empezado a entender a mi madre, porque durante muchos años no la entendía. No se lo decía y chocábamos muchísimo. Siempre hemos discutido mucho. También hemos estado bien, pero con eso de fondo.”

No podía ni besar a mi madre.

Creo que en el fondo la culpaba.  Ella tampoco tenía la fuerza de hablar conmigo.”

MIEDO A HABLAR CON SU MADRE

“Por un lado si que me gustaría que nos sentáramos y habláramos sobre eso. Una pequeña parte de mí creo que lo necesita, pero otra parte creo que no quiere hablar con mi madre.
Es la parte que quiere olvidarlo todo. Hacer como que todo aquello fue una mala pesadilla y que nunca ocurrió, y a veces lo medito y me digo que no, que no quiero hablar con mi madre de eso”

 

 

 

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