Adara enamorada de Gianmarco

Adara sigue dándole vueltas a sus sentimientos por Gianmarco y aprovecha cualquier ocasión para recabar la opinión de sus amigos en la casa.
Pregunta a Hugo, a Joao, al Super, a todos.
Ella quiere dejar muy claro que esta hecha un lío y que se derrite por el italiano.
Sabe que eso vende bien en el reality, como los gritos y las discusiones en las galas.

 

 

“¿Tú crees que se ha acercado a mí por interés?” – le pregunta Adara a Hugo.

Hugo le contesta que el no le va a decir nada, que el no opina de su juego con Pol ni con Gianmarco ni con nadie.

 “A lo mejor le estoy dando más importancia de la que realmente tiene a que se pueda malinterpretar algo fuera” – dice Adara a Hugo.

“La he liado por darle más importancia de la que tiene. Me ha preguntado si estoy confundiendo mis sentimientos y me he puesto a llorar. El súper se refería a Gianmarco y lógicamente no”, comenta Adara a Joao.

La cosa es hablar del tema con sus amigos.

Joao y Gianmarco se ponen a hablar en clave.

“Hay que ir poco a poco”, dice Joao.

“¿Y si no te sale ir poco a poco?”, pregunta el italiano.

“Si no, es como si le echas demasiada levadura al pan…Es más prudente esperar y se va macerando más el sentimiento si controlas la pasión. A veces todo se ahoga en la pasión. Primero hay que descubrir y al final la maracaná es más grande… Confía en mí 100%” – dice Joao

“¿Pero y si hay cosas que te dejan dudas?”, retoma Gianmarco.

“Depende de cuáles sean las dudas….Te estoy dando la receta buena…Ese horno dará al final un bollo maravilloso pero hay que esperar los 35 minutos que luego son 50….Fuera seremos todos libres”, sentencia el vidente.

 

 

Gianmarco le comenta a Adara:

“Yo se bien cuando me enamoro… Lo noto en la pitón” – romántico que es el muchacho.

Adara mete los dedos en el cabello del italiano.

“Eres como un conejito negro” – le dice

Adara y Gianmarco se acercan cada vez más, se abrazan fuerte mientras el italiano acaricia su cabello mientras habla con ella y Adara se va derritiendo poco a poco.
Todo son miradas, risas nerviosa, susurros al oído y amor… mucho amor.

Gianmarco se gira y los labios de ambos casi se encuentran. Gianmarco se la vuelta porque “la pitón” le delata.

El  italiano marcha hacia el baño para aliviarse.

Al rato vuelve y se mete en la cama.  Adara regresa después de que ha estado bailando un rato con Hugo.
Se miran. Sonríen.

¿Qué? – pregunta Adara. 

Las miradas lo son todo.

Fuera Hugo, su pareja, su hijo, su vida.
¡Ya no importa nada!

 

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